El error más caro al licitar como grupo: presentarse con la sociedad equivocada
Una sociedad sin clasificación K-2 que se presenta a una obra que la exige queda excluida. Una empresa sin facturación reciente en suministros sanitarios pierde una solvencia técnica que otra sociedad del grupo sí cumplía. La empresa A se presenta a un pliego de Madrid donde la empresa B ya tiene 10 contratos firmados y un puntaje de experiencia local.
Sin una herramienta que cruce el pliego con TODAS las empresas del grupo, la decisión se toma por inercia: "siempre vamos con la matriz". Esa inercia es lo que separa a un grupo que adjudica 1 de cada 5 licitaciones de uno que adjudica 1 de cada 12.